Promesa

"Vengo ante ti un año más para cumplir mi promesa, aquella que te juré un día…"

Creo en la energía, cuando conocí la fiesta folclórica religiosa conocida como ”Fiesta Grande de Tarija” al sur de Bolivia,  el ronco sonar de las cañas, el son repetitivo de los tambores y flechas, los miles de promesantes que invaden las calles con sus diversos colores, la fe que inunda los corazones, las lágrimas sinceras de devoción, el agradecimiento por las promesas cumplidas, la esperanza de recibir un milagro y la convicción de sanidad, fueron experiencias que me inundaron el alma y tomaron control de mis pinceles. Es así como me convertí en un pintor promesante.

Ahora soy un promesante más, desde el 2015 qué hice la primera exposición (después de haberla vivido 3 años en Tarija), año tras año, al igual que los fieles peregrinos, en el mes de la festividad pinto una serie de obras sin importar el lugar donde me encuentre, esa es mi promesa. No es solo cuestión de religión, es una gran energía que se siente, más allá de ser cultural es algo espiritual, esta experiencia marcó mi arte.

El bailar de "chuncho" es una tradición que se mantiene por los años y es heredada de generación en generación reúne a más de cinco mil promesantes a San Roque pidiendo o agradeciendo por salud, que danzan al son de rítmica música, con colorida y llamativa vestimenta.

Ellos son acompañados por otros promesantes que se dedican a musicalizar este peregrinaje, pueden ser cañeros que acompañan al santo patrono en su camino, quenilleros y tamborilleros que marcan el ritmo para los miles de chunchos que bailan por las diferentes calles de Tarija.

La festividad se inicia en Agosto pero el día del encierro es el momento más impactante, pues los promesantes chunchos y miles de devotos se despiden de su patrón entre llanto, pañuelos blancos y expresiones de sentido y profundo sentimiento. Mientras los miles de chunchos unen sus voces para entonar una emotiva canción que quiebra el corazón.

 

Su origen se remonta a los enfermos de lepra que estuvieron en cuarentena en la comunidad cercana de Lazareto y salían a pedir agua y alimentos con la cara cubierta y el pueblo en sus suplicas a San Roque pedía sanidad. A partir de este hecho la festividad fue tomando más colorido e importancia, existen miles de testimonios de sanidad, no solo de gente del lugar sino de promesantes que ya no viven en Tarija pero que retornan en estas fechas para cumplir con su promesa.

Desde arriba se ven miles de aros de plumas, de los turbantes que llevan en las cabezas en un movimiento repetitivo pero mágico cuando agitan sus ponchillos y hacen vibrar sus flechas, es una vivencia que te marca el alma.

Galería de arte Patio del Cabildo, Tarija, Bolivia (2015)

Galería Arte 21, Santa Cruz de la Sierra, Bolivia (2016)

Exposición Galería Patio del Cabildo, Tarija (Bolivia)

Exposición Galería Arte 21, Santa Cruz   (Bolivia)

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